2007-01-24
En torno al Referéndum sobre el Nuevo Estatuto de Andalucía
Presentación del acto inicio de la precampaña del referéndum andaluz, en la universidad Euroárabe
El Estatuto es un paso importante, son las bases, lo cimientos de una Andalucía mejor, que empieza a pensar, legislar y actuar para combatir las diferencias sociales, a favor de la igualdad, para conseguir el pleno empleo estable, de calidad y seguro; para preservar su medio natural, los paisajes, el territorio; para conseguir solucionar problemas de hace tiempo: la deuda histórica, las relaciones más igualitarias con el estado español, con el resto de comunidades autónomas y con la UE, las competencias y financiación municipales.
En este último aspecto es imprescindible profundizar en las propuestas planteadas en los artículos (nuevos) 89 al 93 donde se recogen las competencias municipales y se explicita por primera vez, como dice el artículo 93 que, “por ley aprobada por mayoría absoluta, se regularán la transferencia y delegación de competencias en los Ayuntamientos siempre con la necesaria suficiencia financiera para poder desarrollarla”: Un principio necesario e inaplazable si queremos que los ayuntamientos funcionen bien, no aumenten su endeudamiento, no sigan con su dependencia de financiación del suelo. Esto motiva su dependencia de las constructoras y posibilita, no sólo la especulación urbanística, que ha provocado un crecimiento incontrolado de pueblos y ciudades, la proliferación de campos de golf, la amenaza seria y constante al patrimonio natural y a la diversidad ecológica, el agotamiento de recursos tan escasos y poco renovables como el agua o el suelo, etc. sino la corrupción llevada a cabo por aquellos que no actúan con la ética necesaria, que no tienen ningún pudor ni conflicto moral para practicarla.
El título VII, dedicado al desarrollo sostenible de nuestra tierra, recoge las premisas básicas para garantizar un mayor respeto al medio ambiente.
En este territorio andaluz, tan herido y asaltado por especulaciones y destrucciones masivas de espacios naturales, paisajes, etc. el nuevo Estatuto de Autonomía abre una ventana a la esperanza, es un soplo de aire fresco que permite soñar con una Andalucía que defienda su territorio, sus múltiples paisajes, su riqueza agrícola, ganadera, natural, sus gentes y sus derechos. Una ventana abierta a un futuro mejor para Andalucía donde se inicie una nueva cultura del territorio que permita mantener paisajes para las generaciones venideras, preservar nuestras señas de identidad y posibilitar un crecimiento acorde con la naturaleza.
Una Andalucía que escribe su futuro en tinta verde, de sus campos y de la esperanza de sus gentes por un buen gobierno del territorio, de la ciudad y del campo. La ciudadanía debe unirse a este compromiso. Votando Sí, el próximo 18 de febrero y manteniendo la exigencia del derecho a vivir en un ámbito digno, sano y bello, con el compromiso de cuidarlo y de exigir que velen por él quienes tienen la representación de la sociedad. Es necesario profundizar en las propuestas, hacerlas realidad y no quedarse a medio camino. Esa es nuestra común tarea.