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2004-12-15

Intervención en Debate del Presupuesto Municipal para 2004

Intervenciones de Lola Ruiz en el Pleno del 15 de diciembre del 2003 sobre el Debate Global del Presupuesto Municipal para 2004

Primera intervención


         Aunque a menudo se quiera presentar los presupuestos como únicamente números, lo cierto y verdad es que son la expresión numérica de la política que se quiere desarrollar (o de la que no se tiene). Es decir, los números muestran las ideas de quienes los concibieron. Ahora bien, en el diccionario Espasa Espasa Calpe aparece otro significado de la palabra presupuestos: “motivo, causa o pretexto con que se ejecuta una cosa”. Y, ésta es la interpretación que más se acerca a lo que el Partido Popular presenta como proyecto de presupuestos, puesto que más que recoger en números los objetivos y fines que tiene para la ciudad de Granada (si es que los tiene, o simplemente los que recogía en su programa electoral eran un brindis al sol como sucedió con la estrella de las promesas, la Expo del 12) lo que hace es utilizarlos (los números) en propuestas y planteamientos que se alejan de la política de austeridad y eficiencia que predicaba en el citado programa electoral, además de contribuir a mantener (si no aumentar) el desequilibrio social y territorial de nuestra ciudad. 

El Partido Popular presenta un proyecto, que dice de presupuestos, asegurando que es real y equilibrado.

Analicémoslo.

Primero los ingresos.

Observamos un optimismo presupuestario en relación a lo que se va a recaudar en cuanto a impuestos y tasas. En este sentido el PP vuelve a faltar a la verdad cuando prometió que no iba a subir los impuestos. Ya hemos visto, en la ordenanza reguladora de tasas e impuestos, que estos han subido al menos un 3,2%. Además plantea que su labor recaudatoria va a ser inmejorable, algo que también habrá que poner en duda, no sólo por los medios humanos y materiales que va a utilizar para ello (la partida presupuestaria de personal en estos capítulos baja, por lo que consecuentemente bajará el personal dedicado a ello) sino por la labor que ha realizado en los ya más de seis meses de gobierno. Quizá haya que creer que el equipo de gobierno tiene una “varita mágica” que cual hada de un cuento fabuloso va a permitirlo.

Por lo que se refiere a los ingresos provenientes del patrimonio municipal de suelo, y/o de convenios urbanísticos, esto ya parece que se vive en la “tierra de jauja” por el optimismo derrochado a la hora de contabilizarlos y la falta de una explicación seria y convincente que nos pueda llevar a compartir este optimismo recaudatorio De seguir con estos planteamientos, lo más seguro es que al final el ogro del déficit mantenga helado el pequeño jardín de la ciudad de los cármenes y no le permita asomarse a la primavera.

Se muestra el PP más cauto cuando se trata de contabilizar los ingresos provenientes del Estado. En este caso, incluso se nos ha trasmitido que se han quedado cortos al contabilizar las transferencias como consecuencia del IBI. Y vuelve a olvidar algo tan importante y necesario para sanear la deficitaria situación de los ayuntamientos, como que haga posible ya el pacto local y se llegue de una vez por todas al 33%. Quizá un camino podría ser iniciar con exigir este año un 3% y así sucesivamente estos cuatro años, lo que haría un 12% que sumado al 16% actual, contabilizaría un 28%, por lo que nos iríamos acercando al objetivo del 33%. 

Por lo que respecta a otros ingresos, el PP vuelve a faltar a sus promesas electorales y a faltar a la verdad a su electorado, cuando endeuda aún más al Ayuntamiento con un préstamo de casi tres millones y medio de euros. ¿Es esta la austeridad de la que se hacía gala? ¿Es esta la manera de ir saneando las arcas municipales, incrementando las deudas?

Y, por último lo previsto a recaudar sobre transferencias provenientes de la J. A.. En este caso, parece como si el PP hubiese entrado de lleno en el País de las maravillas de Alicia, si nos atenemos a lo que el Sr. Revilla, a la sazón Concejal Delegado de Economía y Hacienda dijo en el pleno de debate de presupuestos del 12 de noviembre de 1.996 al contestar una enmienda presentada por IU (Amelia Romacho) sobre aumentar el capítulo de ingresos por transferencias de capital en mil doscientos millones provenientes de la Junta de Andalucía “sería algo así como hacer los presupuestos de “Alicia en el País de las maravillas” (Revilla dixit). Ahora lo que se presupuesta son más de nueve millones y medio de euros (más de mil quinientos millones de las antiguas pesetas). Por lo que parece que ahora no sólo el PP vive en este país, sino que ha decidido convertirse en la Reina de Corazones.

Y, como en el fabuloso libro de Lewis Carrol ha jugado a barajar. Eso es lo que ha hecho con las distintas partidas para poder adecuarlas al nuevo organigrama municipal, teniendo la esperanza quizá, que la oposición se perdiera en este laberinto. Pero, en esta ceremonia de confusión y medias verdades, quienes se han perdido de verdad han sido los representantes del PP, que entre tanto barajar y barajar, se han hecho trampas en su solitario. Algo ciertamente lamentable.

Segundo: Los gastos

En cuanto a los gastos, volvemos a encontrar una falta de coherencia con el principio de austeridad que se predicaba, y además nos encontramos conque el PP falta a su promesa electoral de mejorar la gestión y eficacia municipal, ya que lo primero que se pone en marcha es un incremento de la plantilla de personal, sin un estudio previo de necesidades, sin un análisis serio y riguroso, sin atender al estudio existente que podría haber servido de base y cuyas conclusiones son que más que un incremento de personal lo que es necesaria es una reestructuración del existente. De este modo lo que se hace, en vez de mejorar la eficiencia con el mismo personal y aumentar la plantilla si es necesario, se embarca al Ayuntamiento en una carrera de dotación de personal que hipoteca y pone en peligro el futuro económico de este ayuntamiento.

Si seguimos realizando un análisis serio y riguroso de los presupuestos comprobamos el escaso o nulo interés que el Partido Popular tiene en cuanto a Cultura o Servicios Sociales, ya que son las áreas que menos dinero reciben.

Por lo que se refiere a Cultura, el concejal delegado confunde una política cultural con una editorial, además de realizar una cultura de fachada y venta al público (el sonoro premio de poesía) frente a una cultura menos elitista, más cercana a la ciudadanía. (¿qué sucede con el teatro de la Chana?)

En la segunda, la concejalía de largo nombre (englobados todos en la Familia, como “unidad de destino en lo universal”) se queda muy corta en cuanto a presupuesto. Se recogen los conciertos con otras administraciones y poco más. El PP olvida, ahora que gobierna, las exigencias que hacía en la oposición, como las que realizaba en el debate del presupuesto realizado el 21 de marzo de 2002 en las que pedía que se incrementara la partida de “equipamiento municipal de Barrios” para la construcción de Centros de Día en diferentes zonas de la ciudad (El Fargue, Pajaritos, San Fco. Javier, Joaquina Eguarás,  para enfermos de Alzheimer) Y ahora, se construye una comisaría de la policía local en el edificio Europa IV donde la AA.VV. solicitaba un centro de día para la tercera edad. Se miente en cuanto al incremento en la partida del Centro de Mujeres, Casa de Mariana Pineda, ya que no sube, se mantiene si tenemos en cuenta que el año pasado se presupuestaron nueve meses de funcionamiento y este han sido los 12. Y, es más, podríamos decir que cualitativamente baja si con la misma aportación que en el 2003 se quiere celebrar el 200 aniversario de doña Mariana de Pineda. 

Por lo que respecta a los recursos destinados a juventud, no sólo son escasos, sino que representan la falta de un plan de promoción y fomento de la cultura juvenil capaz de revertir el botellón y la movida, creador de socialización, útil para combatir las drogodependencias y favorecer el asociacionismo y una concepción creativa del tiempo libre. Las inversiones en este área son testimoniales y difícilmente se podrá acometer ni tan siquiera la creación del bono bus joven (promesa electoral que brilla por su ausencia)

En resumen, gastos que reflejan la escasa o nula política social del PP, reflejada también en la falta de inversión en barrios, puesto que el PP vuelve a abandonar los barrios frente al centro de la ciudad.

Si todo esto es preocupante, no lo es menos el abandono absoluto de la política medio ambiental, reflejado, no sólo en la perdida de importancia de esta concejalía, sino en los proyectos desde Urbanismo, con propuestas como convertir lo poco que queda de vega en un gran aparcamiento, o hacer todo por y para el coche: cierre del anillo, destrucción carril bici, etc.

Algunas de estas actuaciones desarrolladas por la estrella, mantenimiento, que ya es una estrella fugaz. Debido, en primer lugar a la falta de presupuesto, ya que bajan los servicios obligatorios: limpieza, jardines, alumbrado, etc. ¿cómo se va a mantener la ciudad con menos presupuesto? ¿es posible? Llevará a no hacerlo, a la modificación presupuestaria o al caos, al abandono como ya sucedió en época de Díaz Berbel. Y, en segundo lugar, a que en el capítulo de inversiones depende de urbanismo y obras públicas.

En definitiva, nos encontramos unos presupuestos en donde no  hay proyecto de ciudad. Ni tan siquiera se recogen propuestas como las que durante años se han estado exigiendo, como es el Centro de Recepción de turistas (última vez sesión plenaria del 11 de marzo de 2003). Unos presupuestos que demuestran la incoherencia y falta de coordinación entre las distintas áreas municipales, con una falta absoluta de objetivos y la escandalosa ausencia de los proyectos que se venden a bombo y platillo en la prensa (siguiendo con una política de imagen y fachada) pero que luego no se reflejan en las cifras económicas.

        

Segunda intervención

        
En mi primera intervención no he querido hacer ninguna comparación con otros años. No lo voy a hacer ahora (aunque sería muy fácil demostrar como en presidencia se sube un 3,2% frente a lo que se dice de que ha experimentado un descenso del 2,36; o lo ya afirmado sobre mujeres; la desfachatez que supone hablar de subidas enormes de partidas que luego en dinero contante y sonante se reduce a 1.000 o 2.000 euros (inversión en control medioambiental); o el descenso en las inversiones en cultura y patrimonio de 588.980 euros del año pasado a 198.320 de este año, o las inversiones en medio ambiente de 2.625.797 a 269.028; o la falta de proyectos de ciudad, no aparecen los propuestos por el PP en su programa electoral y otros que están presentes a diario en nuestras calles, como por ejemplo la resolución del caos circulatorio con el metro, la solución de vivienda con más esfuerzo en rehabilitación o la búsqueda de caminos para paliar el desempleo) ya que con toda seguridad puede haber tiempos mejores, peores o incluso mucho peores, depende del lado (izquierda, derecha o centro) con que se mire.
Por eso, por el bien de la ciudad de Granada y de su ciudadanía, debemos mirar hacia delante, pensando en el interés general. Abordemos una elaboración conjunta de los presupuestos y dotemos a esta ciudad de los mejores posibles. Esto es gobernar en base al interés común y no en base al interés partidista.

 Nadie está en posesión de la verdad absoluta. Por lo que es importante que el alcalde recoja el sentir de la otra mitad de Granada, la representada por la oposición. Eso sería hacer un ejercicio de gobierno, que es para lo que estamos aquí y no para intercambiar buenos o malos discursos sin llegar a nada.

Demos ejemplo y mostremos la verdadera utilidad de una institución democrática. Es lo que espera la ciudadanía de nosotros. No gobierne sólo para unos Sr. Alcalde, gobierne para todos. Retire estos presupuestos y trabajemos conjuntamente por elaborar otros: participativos, en los que se busque un reequilibrio territorial, mejoras sociales y un mayor importancia de la cultura y el deporte de base. Donde se inicien los pasos para desarrollar los grandes proyectos ciudadanos: el metro, políticas activas de empleo, la puesta en marcha de la Agenda 21, etc. que hagan esta ciudad cada día mejor, con un ayuntamiento eficaz y transparente, austero en el gasto y eficiente en el ingreso, que trabaje con objetivos para hacerlo cada día mejor cuantitativa y cualitativamente.
 
 En resumidas cuentas, avanzar hacia un ayuntamiento eficiente en una ciudad mejor que rompa con el círculo vicioso de este sistema, que como dice Eduardo Galeano “con una mano roba lo que con otra presta” y sus víctimas “cuanto más pagan, más deben. Cuanto más reciben, menos tienen. Cuanto más venden, menos cobran”.

 



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