2006-03-13
Granada pierde otra vez
No por ser más habitual, es menos hiriente. No quiero tener que escuchar el último informativo de la emisora de RNE en Granada en el que se de cuenta del cierre de la misma como consecuencia del denominado Plan de Viabilidad actualmente en negociación. No quiero vivir ese día en el que la amenaza de cierre que se cernía sobre la emisora de RNE en Granada se haga realidad. No sólo porque considero que es imprescindible mantener un servicio público. No sólo porque piense que la existencia de una emisora pública en Granada es garantía de una información veraz, objetiva, no manipulada por intereses económicos o financieros. No sólo porque considere imprescindible defender los cientos de puestos de trabajo que están amenazados. No sólo por todo esto, sino también porque nuestra ciudad, nuestra provincia no puede asistir de forma pasiva a un nuevo desmantelamiento de un servicio público que servirá para incrementar el centralismo sevillano y ahondar en el atraso y perdida de poder de nuestra provincia y de su capital. Hace años se cerró la línea Guadix-Almendricos y con ella se eliminó la conexión de Granada con el Levante. Más tarde se quitó el tren nocturno a Madrid. Hace poco se quería eliminar el tren nocturno a Barcelona. Hace demasiados pocos años como para que lo hayamos olvidado se desmanteló CETARSA lo que motivó, no sólo la pérdida de cientos de puestos de trabajo directos en la fábrica sino el futuro del cultivo del tabaco en nuestra vega. Un goteo ácido, desolador, constante, caído sobre nuestra ciudad, sobre nuestra provincia, que acaba por convertirlas en un erial.
La pluralidad de medios tan cacareada desde distintos ámbitos no incluye los medios públicos. Quizá, esos que hablan de libertad de medios se refiere a medios privados, pero nunca incluyen en su pensamiento esos medios públicos que son los que pueden garantizar una información objetiva y veraz.
¿Por qué se lleva a cabo este nuevo atentado contra nuestra ciudad, contra nuestra provincia? Se argumentan razones económicas, las de siempre. A nadie se le escapa que RTVE atraviesa una situación financiera delicada y, entre otras medidas, no se les ocurre otra cosa que cerrar todas las emisoras salvo las existentes en las capitales de las comunidades autónomas. Todo ello dentro de un denominado “Plan de Viabilidad” con el que se pretende racionalizar el coste de la radiotelevisión pública estatal. Lo más probable es que si preguntáramos a la ciudadanía si están de acuerdo en limitar el coste de un medio de comunicación que pagamos todos con nuestros impuestos, la respuesta sería afirmativa. Probablemente si también preguntáramos si dentro de este plan de viabilidad se debería incluir la eliminación de programas desarrollados dentro de la RTVE de los que podemos denominar “basura” la respuesta también sería afirmativa. Probablemente si además preguntáramos si se deben mantener los centros de RTVE en las capitales de provincia, la respuesta a su vez sería afirmativa. Porque la ciudadanía sabe que el coste de esos programas que se hacen supera con creces el del mantenimiento de las emisoras provinciales. Porque la ciudadanía sabe que esa información local, provincial, existente actualmente desaparecerá si se elimina el centro emisor de Granada.
Se argumenta que están proliferando radiotelevisiones públicas y que por lo tanto no es necesaria una más. Sin embargo al mismo tiempo se habla de pluralidad y de la importancia que tiene que existan distintas radios, televisiones, etc, como derecho democrático. Es decir, se mide con doble rasero. A las privadas el cuello ancho del embudo y a las públicas el estrecho. Porque el que existan radiotelevisiones públicas municipales o autonómicas no es razón para que desaparezcan las emisoras de RNE en las capitales de provincia. No es razón cortar la voz, eliminar la palabra a quienes han desarrollado su labor y su trabajo con profesionalidad y certeramente. Sabemos periódicos, radios, televisiones responden al mismo dueño, a la misma idea, al mismo objetivo. Por eso, hoy más que nunca es necesario mantener y garantizar la pervivencia de los medios públicos ante la globalización informativa.
El Ayuntamiento de Granada aprobó en el Pleno del pasado mes de enero, con la unanimidad de todos los grupos políticos, una moción en la que se adoptaron los siguientes acuerdos: 1. Valorar positivamente la reforma de la RTVE en lo concerniente con el compromiso adquirido por el Ejecutivo, basado en los principios de desgubernamentalización, pluralismo y neutralidad. 2. Solicitar a la Dirección General de RTVE, a la SEPI y al Gobierno de la Nación a que, en ningún caso adopten decisiones que impliquen la merma de medios materiales y personales que en la actualidad hacen posible la labor de RNE en Granada y provincia, así como de la Orquesta y Coros de RTVE. 3. Solicitar a las Cortes Generales y a los Grupos Políticos que las conforman a que la futura Ley de la Radio y la Televisión de Titularidad Estatal, actualmente en tramitación, garantice la actual estructura territorial de RTVE en todas las Comunidades Autónomas y Provincias de España.
El gobierno de la nación tiene la obligación de escuchar a su ciudadanía, a sus ayuntamientos. Y Granada no puede permitir una vez más que se desmantele un servicio público. No puede quedar impasible ante la pérdida de puestos de trabajo. No puede callar ante la merma de pluralidad informativa. No debe callar más. Tenemos que exigir que no juegue con el futuro laboral de cientos de personas y con el futuro de nuestra provincia y su capital. No podemos permitir el desmantelamiento de otro servicio público, porque las privatizaciones ni mejoran el servicio ni sirven para evitar reclamaciones.
Por todo eso, Granada, su ciudadanía, sus representantes políticos, sus agentes sociales (empresariado, sindicatos, …) no pueden permanecer callados. Tenemos que lanzar un grito unánime en el que exijamos: ¡NO AL CIERRE DE RNE EN GRANADA!